Valle de La Luna

Con su particular belleza, este valle encanta a los turistas con sus azarosas formaciones de piedra y arena, con las minas de sal que antiguamente los lugareños usaban como sustento. Con el paso de los siglos, las inundaciones y los vientos, se lograron texturas y colores muy propios de esta parte del desierto de Atacama, además de lagos secos de los que sólo quedan rastros de sal y baños de sol al atardecer que transforman aún más la mirada que se pueda tener de este lugar.

Recomendaciones:

Dificultad del trekking „moderada“.

Llevar ropa ligera y un abrigo para después del atardecer, por las bajas temperaturas.

Recomendamos bloqueador solar, anteojos y abundante agua.